Chakra La integración es un verdadero sueño convertido en realidad con mucho amor, entusiasmo y voluntad inquebrantable. Y es la prueba viviente de que Todo es posible.
Todos los que se relacionan con este lugar se sienten como en casa, lo hacen suyo y disfrutan la energía generosa que se percibe. Todo es sencillez, ingenio y cada elemento de la huerta, el jardín, el granero o la vivienda tiene una función especial, porque nada está puesto al azar, sino que todo está pensado para enriquecer al conjunto y cumplir con su finalidad.

El proyecto nació el 28 de julio de 1996, cuando sus dueños, Lucila y José, adquirieron una ha. de tierra en el Km. 38 de la Panamericana a Pilar (a 20 minutos de Capital). Con pasión y esperanza Lucila proyectó sobre el papel lo que desde muy chica había soñado, enriqueciéndolo con sus estudios de ecología, especializada en permacultura (cultura y agricultura permanente).Con la colaboración de sus hijos, familiares y amigos descubrieron que con ingenio, gran esfuerzo y mucho amor, que el proyecto era posible. También se integraron los vecinos del Barrio Nueva Argentina, contagiados por el entusiasmo de la convivencia. Un lugar donde dormir se hacía imprescindible y se encontro un vagón de ferrocarril, que resultó el refugio perfecto. Después llegó el molino, el tanque australiano, los primeros animales.
Pero la vida es un equilibrio, y con todo lo bueno, las complicaciones finalmente aparecieron, para ser superadas. Las constantes inundaciones del terreno dieron lugar a una hermosa laguna que recibe el agua y enriqueció el ecosistema con garzas, sapos, patos salvajes. La tierra sacada para formar la laguna permitió elevar el tanque australiano y el granero que fue concebido como galpón y después se convirtió en "salón de usos múltiples" : lugar de meditación, talleres y encuentros, y filmación de películas y publicidades. Cuando la vivienda se completó con el agregado de dos vagones, llegó la más dura de las pruebas: el incendio. Aquí, como la vida no deja de enseñar, aprendieron de la solidaridad de la gente que llegó en la forma de ayuda económica y el apoyo físico y moral para reconstruirse en poco tiempo. Así fue como la CHAKRA percibió y comenzó a generar una energía especial, que hoy es símbolo de amor y aprendizaje, lugar de encuentro para la reflexión donde poco a poco se irá concretando la tan anhelada INTEGRACION, conductora a la aceptación y enriquecimiento de las diferencias y polaridades que sufrimos últimamente, buscando así un equilibrio, como las plantas que si tienen mucha agua se pudren y si les falta se secan, tomando en cuenta que cada tipo de planta necesita un lugar propicio a su semilla. Nada se cierra, todo fluye, volviendo a recrearse a modo de celebración en los hechos de la vida cotidiana, donde todo lo que ocurre cobra significado.